Marta, madre a los 17 años: «La vida de tu hijo lo vale todo»

El pasado 29 de enero, más de 40 asociaciones de la sociedad civil española se juntaron bajo el lema CADA VIDA IMPORTA para organizar una gran manifestación el 14 de marzo de 2015 a favor de la vida, la mujer y la maternidad. En este sentido, a raíz de la convocatoria, Marta apoyará la manifestación porque «la vida de tu hijo lo vale todo». Con 16 años se quedó embarazada. Pese a su juventud decidió seguir adelante con su embarazo y cuando ya había cumplido los 17 nació su hija, Lucía.

Desde que supo que estaba embarazadaMarta sabía que tendría a su hijo. Afrontó la situación y a los dos meses de gestación se lo contó a sus padres, quienes la apoyaron. Marta es consciente de que no todas las adolescentes que se quedan embarazadas cuentan con el apoyo de sus padres, de sus amigos y de su colegio, por eso, ante estos casos ella señala que existen asociaciones que te ofrecen el apoyo que necesitan las mujeres

En este vídeo testimonio, Marta cuenta el caso de una conocida que pasó por su situación y cómo intentó ayudarla, aunque finalmente la chica decidió abortar.

A esta chica y a todas las que pasan a diario por el drama del aborto, Marta les manda un mensaje, «Que los niños siempre perdonan». Asímismo, ella señala que le agobia hablar a las madres adolescentes que pasan por esa situación porque ella contó con el apoyo de su entorno mientras que la mayoría se ven abocadas al aborto, pero les dice que: «Igual no estoy en la misma situación, pero en la de después sí, en la de tener un hijo, y eso lo puedo contar».

También habla de las relaciones sexuales en adolescentes. La joven dice que en la universidad, algunos profesores y compañeros le preguntan por qué ha decidido tener una hija y ella señala:

“Porqué has decido tener una hija, no. Por qué has decidido tener relaciones a los 17 años, esa tendría que ser la pregunta. El hijo viene después, la decisión es antes. Cada acto tiene unas consecuencias. No tomes una decisión si no vas a poder afrontar las consecuencias de esa decisión. Por eso, si no vas a poder con las consecuencias de tener relaciones sexuales, no las tengas”.

Ella las tuvo, sin saber muy bien lo que hacía, y no quiso quitarle a su hijo la oportunidad de vivir todas las cosas de las que ella ha disfrutado: 

«Una vida con una hija no es peor, es diferente; para empezar sé que ya sí que no voy a estar sola nunca».

Infocatolica.com